Guía del Paciente Anticoagulado

Los anticoagulantes son fármacos que modifican la coagulación de la sangre para que el coágulo no se forme dentro de los vasos sanguíneos, haciendo más difícil que se produzca una trombosis o una embolia. Su principal efecto consiste en retardar el tiempo de coagulación de la sangre.

El tratamiento anticoagulante no es un tratamiento curativo sino preventivo. La protección frente a la trombosis o la embolia no es total. Si se cumple adecuadamente el tratamiento, disminuirá el riesgo. De ahí la importancia de que el paciente se IMPLIQUE Y SIGA ESTRÍCTAMENTE LA PAUTA QUE LE HA INDICADO SU MÉDICO.

Los anticoagulantes, en general, están indicados para aquellas personas que presentan un riesgo trombótico significativo y que no presentan ninguna contraindicación para recibir este tipo de tratamiento. Los pacientes que pueden beneficiarse de los anticoagulantes son:

  1. Personas a las que se les ha diagnosticado una arritmia cardíaca llamada fibrilación auricular.

  2. Personas que han sufrido previamente una trombosis venosa en las piernas o una embolia pulmonar, para evitar que se repita.

  3. Personas con valvulopatías en el corazón o a las que se les ha implantado una prótesis valvular mecánica.

  4. Personas a las que se les ha diagnosticado alguna enfermedad hereditaria de la sangre (déficit de proteína C o S, mutación del factor V Leiden y otras) o adquirida (Síndrome antifosfolipídico o SAF).

  • Anticoagulantes inyectables. Se administran por vía venosa o subcutánea. Ej. Heparinas.

  • Anticoagulantes orales (ACO). Se administran por vía oral y existen diferentes subtipos:

    • ACO Antivitamina K (AVK). Inhiben la vitamina K, una sustancia implicada en el proceso de la coagulación. Existe una amplia experiencia en su uso, ya que fueron descubiertos desde hace más de 70 años.

    • Anticoagulantes orales de nueva generación (NACOs). Son inhibidores directos de diferentes factores de la coagulación, dependiendo de cada fármaco.

¡Atención! Esta aplicación para móviles está especialmente diseñada para pacientes anticoagulados con anticoagulantes orales antivitamina K.

Asegúrese de conocer qué tipo de anticoagulantes orales está tomando para no incurrir en errores en su uso. Si tiene dudas consúltelo con su médico o farmacéutico.

El INR es un índice normalizado cuyo valor nos indica el tiempo que tarda en coagular la sangre de la persona anticoagulada.

Así una persona cuyo resultado de INR es 2, querrá decir que su sangre tarda en coagular dos veces más que la de una persona sin anticoagular, cuyo INR será igual a 1.

Este índice sólo es aplicable para quienes toman anticoagulantes orales Antivitamina K (AVK). Este tipo de anticoagulantes orales presentan múltiples interacciones con la dieta y con otros fármacos (los cuales pueden alterar su efecto), ello hace necesario realizar controles periódicos, cada 4 a 6 semanas, para determinar si el valor del INR se encuentra entre el rango deseado.

Dependiendo de la enfermedad que haya indicado la anticoagulación, el paciente deberá mantener el valor de su INR en un intervalo concreto; es lo que los expertos denominan el rango terapéutico. Lo ideal, para estar bien protegido, es mantenerse en el punto medio de dicho rango.

Diagnóstico Rango INR
Fibrilación Auricular aislada 2.0-3.0
Trombosis venosa o embolia pulmonar 2.0-3.0
Valvulopatía con fibrilación auricular 2.5-3.5
Prótesis valvular mecánica 2.5-3.5
Alteraciones genéticas de la coagulación 2.0-3.0
Síndrome antifosfolipídico 2.5-3.5
  • Es muy importante que siga estrictamente la pauta de tratamiento que le ha indicado su médico. NUNCA, bajo ningún concepto, cambie o abandone el tratamiento, sin antes consultarlo con su médico.

  • Tome el anticoagulante SIEMPRE a la misma hora, así será más difícil olvidarse porque lo transformará en una costumbre. Lo ideal es que lo tome por la tarde o noche, de esa manera, podrá modificar la dosis, si es necesario, el mismo día del control.

  • Utilice siempre la misma presentación del medicamento para evitar confusiones, y la que esté más cerca de la dosis habitual.

  • Si tiene otras afecciones sea regular en la toma del resto de fármacos a parte del anticoagulante.

  • NUNCA tome un medicamento por su cuenta sin consultar antes con su médico o farmacéutico (aunque sea de herbolario). Si ha iniciado un nuevo tratamiento, sea del tipo que sea, comuníquelo en el próximo control (lleve el prospecto consigo), ya que cualquier cambio podría alterar el resultado del INR.

  • Los anticoagulantes del tipo Antivitamina K pueden ver alterado su efecto por determinados alimentos con altas concentraciones en vitamina K. Conocer el contenido en vitamina K de aquellos alimentos más ricos en ella es primordial para obtener el máximo beneficio de este tipo de tratamiento anticoagulante. No obstante, no es necesario obsesionarse con la dieta, es suficiente con seguir una dieta equilibrada.

  • Evite el consumo de alcohol porque puede afectar a su tratamiento anticoagulante.

Un paciente anticoagulado bien controlado es aquel que se mantiene el mayor tiempo posible dentro de su rango terapéutico, controlando así el riesgo de sufrir un ictus o embolia. Este buen control se traduce en que al menos entre 6 y 7 de cada 10 controles del INR el resultado esté dentro de su rango terapéutico.

Esta aplicación para móviles le ayudará a llevar un registro de los resultados de su INR, ello le permitirá saber si es usted un paciente bien controlado.

Si sus INR están fuera de rango, a pesar de llevar un buen seguimiento del tratamiento, consúltelo con su médico.

Es un sistema de control del tratamiento anticoagulante oral, con Antivitamina K, en el que el paciente es el protagonista.

Se forma al paciente para el uso del coagulómetro portátil y él mismo autogestiona su tratamiento en función de los resultados de sus INR, como en el caso de los pacientes diabéticos. Cada paciente dispone de un coagulómetro portátil para medir sus INR desde su domicilio lo cual le evita de asistir puntualmente cada mes a hacerse el control a su centro de salud u hospital.

Es un sistema de control eficaz y eficiente

La Federación Española de Asociaciones de Anticoagulados (FEASAN) es una organización sin fines lucrativos que agrupa a asociaciones de pacientes anticoagulados de todo el territorio español con el fin de representar y defender los derechos y necesidades del colectivo de pacientes anticoagulados y sus familias.

Actualmente en España, alrededor de 800.000 personas viven anticoaguladas para prevenir una trombosis o un ictus, siendo una cifra que aumenta año tras año entre un 10-15%.

Muy probablemente sea usted un/a paciente al que su médico le ha indicado tomar fármacos anticoagulantes. Si es así, nos alegra que este material haya llegado a sus manos, ese era nuestro propósito.

Esta es una aplicación para Smartphone que le ayudará a llevar un buen control de su tratamiento anticoagulante oral. Si desea más información entre en:

www.controlatuanticoagulacion.org